domingo, 7 de mayo de 2017

LA CASA DE LOS PINELO






Este edificio se ajusta a un prototipo de casas-palacio de origen medieval enriquecido con elementos
renacentistas. Fue construido y habitado por la familia genovesa de los Pinelo. Su fundador, Francisco Pinelo, fue banquero de los Reyes Católicos, gran amigo de Cristobal Colón y primer factor de la Casa de Contratación de Indias.
La Casa es el resultado de la unión de tres casas medievales: La primera, que hace de apeadero, tiene un elevado torreón con mirador y la portada principal labrada en cantería en la planta baja. La segunda esta formada por el patio central, en torno al cual se disponen los salones y principales dependencias de la casa y el jardín trasero. De la tercera, se conserva el gran salón con artesonado de la entreplanta y el patio chico. El espacio más característico es el patio central, formado por columnas genovesas y adornado con medallones que representan a hombres y mujeres ilustres. Es el modelo seguido posteriormente por los grandes palacios del Renacimiento sevillano. En torno a este patio se articulan los espacios más nobles de la actual Academia Sevillana de las Buenas Letras. La escalera principal lleva a la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. Desde la galería superior del patio se accede a los salones de la Academia entre los que destacan los dedicados a Murillo, Martínez Montañés y Carlos III.
La Academia de Bellas Artes, posee una importante colección de arte contemporáneo, una interesante galería de retratos de sus directores y otros miembros destacados de la corporación, así como valiosas obras de pintores del siglo XIX, como García Ramos, Gonzalo Bilbao o Alfonso Grosso. Destaca también una interesante colección de arte antiguo oriental, única en Andalucía. La Casa de los Pinelo, fue restaurada en los años ochenta del pasado siglo por el prestigioso arquitecto y restaurador Rafael Manzano.












Las fotografías que ilustran este post son propiedad de andaluciainteriors.blogspot.com



martes, 23 de agosto de 2016

LA RIBERA DEL GUADAÍRA Y SUS MOLINOS






La actual ciudad de Alcalá de Guadaíra, tiene su origen estrechamente vinculado al río que le da nombre. Un río que nace en las sierras de Cádiz, que atraviesa la campiña, se enreda en los Alcores y se une al Guadalquivir a las afueras de Sevilla para encaminarse juntos hasta el Atlántico. A su paso por esta localidad del área metropolitana, el río junto a otros arroyos, ha creado un entorno de extensa y variada vegetación, que está declarado Monumento Natural. Alcalá, posee a su vez un extenso término municipal que, desde la época romana, ha sido el gran granero de casi toda la provincia y eso unido a la infraestructura de molinos que se construyeron en las riberas del río, le dio el sobrenombre de "Alcalá de los Panaderos". A lo largo del río a su paso por la ciudad, se localizan doce aceñas o molinos de agua, alguno de ellos de origen árabe y hoy declarados Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía. El origen andalusí de los molinos queda reflejado en alguno de sus nombres, refiriéndose a las familias musulmanas que los explotaban, como el de Benarosa. Los molinos situados en las riberas del río Guadaíra, son "harineros" y sus características se ajustan al esquema fundamental de los molinos hidráulicos de tradición árabe, que encontramos en toda la Baja Andalucía. Su estructura constructiva es muy sencilla y consta de una nave principal cubierta por bóveda de cañón en cuyo interior se albergaba el mecanismo principal del molino. Junto a ella, se sitúa una torre normalmente de dos cuerpos, a veces rematada por tejado a dos aguas y otras como en el caso del molino de la Aceña, el Algarrobo o el Realaje, por una azotea almenada. 


Cuando a mediados del siglo XIX, los pintores auxiliados con los nuevos materiales de pintura como los tubos de óleo, abandonan el estudio y la Academia para pintar al natural, es decir en el exterior, el paisaje de las riberas del Guadaíra se convirtió en el lugar preferido por todos los artistas sevillanos adcritos al denominado costumbrismo o regionalismo. Aunque, para ser justos, hay que aclarar que el pionero en lo que se denominó posteriormente Escuela de Alcalá, fue el escocés David Roberts, con su cuadro titulado El Castillo de Alcalá de Guadaíra, hoy expuesto en el Museo del Prado. 


Ante la fama y la admiración que suscitaron las pinturas que, en muchos casos exageraron de manera romántica el río y sus molinos, el ayuntamiento de la ciudad decidió aportar su granito de arena al gran evento de la Exposición Iberoamericana de Sevilla y le encargó a los dos grandes arquitectos del movimiento regionalista, Aníbal González y Juan de Talavera, el diseño de parte del actual Parque Natural de las Riberas del Guadaíra. Juan de Talavera, fue además el encargado de construir el Hotel Oromana, en medio de la gran masa de pinos centenarios y en un estilo que tiene todas las influencias de las haciendas de olivar cercanas.


El parque, que en la actualidad tiene 150 hectáreas, guarda toda la tradición e historia harinera de esta localidad sevillana. En las márgenes del río, queda la herencia de aquel pasado en el que el agua hacía presente su protagonismo en la vida a través de todos los sentidos: Huertas, fuentes, acequias, azudes, atarjeas y molinos. 







Las fotografías que ilustran este post son propiedad de andaluciainteriors.blogspot.com

miércoles, 29 de junio de 2016

HOTEL PALACIO DEL BAILÍO









Contar la historia del conjunto arquitectónico, donde se ubica el Hotel Palacio del Bailío, es contar la larga historia de una ciudad como Córdoba. Esa historia ya está escrita, por tanto nosotros desde aquí vamos solamente a analizar el trabajo del diseño de interiores. 
Este hotel, de cinco estrellas y situado en pleno corazón de la ciudad califal, está instalado en un edificio que está declarado  Monumento Nacional.  De entrada, no nos queda otra que elogiar a todo el equipo que colaboró, en la restauración y la valoración de un patrimonio excepcional. Por supuesto al equipo de arquitectos y a los decoradores. Sabemos lo díficil que es trabajar con normatívas, trabajos arqueológicos, elementos inamovibles como muros, arcos, escaleras, suelos o artesonados que no se pueden, ni deben tocarse. Coordinar a restauradores, con albañiles, pintores... es un trabajo muy complicado. Este hotel posee los restos de una villa romana del siglo I, que se pueden visitar y de ahí, hasta las pinturas murales encargadas por el último habitante del Palacio en los años cuarenta del pasado siglo, ya se puede hablar de patrimonio. Pero todo este patrimonio tiene que convivir con las instalaciones de un hotel de lujo del siglo XIX: Ascensores, cuartos de baño, piscina, spa, aire acondicionado....   El hotel Palacio del Bailío, es un monumento y es un gran hotel. Los patios, la entrada, los pasillos, los salones y las habitaciones, se presentan como espacios históricos, que los son, pero también son del siglo XIX. No se respira ese aire de recreación falsa que aún siguen exhibiéndo algunos paradores. La decoración de este establecimiento, no ha eclipsado a la arquitectura, que a veces sucede. La estética de la época califal, tenía casi como obligación,  estar presente. Creemos que tampoco era necesario, pero está eficazmente dosificada. En Córdoba y en el mundo, esa estética ya ha sido sobradamente utilizada, por lo tanto excederse en ella, podría haber sido inapropiado. Algunos elementos, como sofás o lámparas, tienen una evidente fecha de caducidad, esperamos que los responsables del mantenimiento, sepan cuando tienen que retirarlos. 
Hospedarse en este lugar no está a la altura de todos los bolsillos, pero si estás en Cordoba, pásate, merece la pena. Mejor Hotel por su diseño e innovación 2009, Mejor diseño interior 2008 son algunos de los premios que ostenta. 













HOSPES PALACIO DEL BAILÍO*****
C/ Ramírez de las Casas Deza, 10-12
14001 Córdoba
sm1.palaciodelbailio@hospes.es
www.hospes.es



martes, 31 de mayo de 2016

IMÁGENES RAPTADAS



En un mundo saturado de imágenes, los nuevos lenguajes del arte basan parte de sus contenidos 
en otros lenguajes ya existentes, como la fotografía, el vídeo, las performances, etc. Las prácticas
artísticas a través de internet, lo que se ha denominado Net-Art, a base de blog-art, intervenciones en redes sociales, en metaversos o instalaciones conectadas a la red, carecen ya del concepto que hasta ahora teníamos del arte. Las manos del artista, con su talento, su trayectoria o su predisposición para crear objetos a los que se les pueda llamar obras de arte, queda relegado a algo tan denostado desde la Revolución Industrial como es la Artesanía. Las manifestaciones artísticas, que sin ser obras en línea, trabajan con, por y para Internet, en cualquiera de sus dimensiones estéticas, técnicas, lingüísticas e incluso políticas (Todo arte es política, según Shakespeare), prescinden ya en el siglo XXI de lo tangible. El cuadro o la escultura, según las nuevas normativas, están relegados a las salas de los museos, esos que surgieron en el siglo XVIII como emblemas de la Ilustración. El Netart acapara la visión del arte con todo lo que esta palabra lleva implícita. La apropiación de imágenes, la mezcla (Remix culture), la circulación de esas imágenes, tuneadas, montadas, enlazadas, rehechas y vueltas otra vez a ser fotografiadas, dentro del contexto en el que el nuevo artista quiere llevar al espectador, forman el Netart. Los nuevos creadores de arte, buscan en las redes sociales imágenes de atardeceres que los "amigos" cuelgan en facebook para componer enormes collages. Google maps les sirve para, por ejemplo tecleando Martin Luther King street y recopilando las imágenes que aparecen, denunciar la pobreza actual en los Estados Unidos, como ya hizo Evans con su serie de fotografías sobre la Gran Depresión del 29. Poéticas que circulan libremente y el ojo del artista rescata, detiene y enmarca. 
Andaluciainteriors, humildemente, se ha querido acercar al Netart en este post. Ha rastreado las páginas donde se intuía la posibilidad de encontrar personas que posan en los interiores de palacios, hoteles y museos dispersos por nuestra geografía, ese  ámbito en el que se inspira nuestro trabajo. ¿Que escenografía busca el turista para inmortalizar su visita? ¿Qué paisaje de fondo quieren los novios en el cortijo donde celebran la boda?. Una recopilación de imágenes raptadas nos lleva de nuevo al eterno patio, a los azulejos, al pozo, a los barriles en las tabernas y bodegas... 






    Imágenes Raptadas
    Collage de la diseñadora gráfica Mercedes López González para andaluciainteriorsblogspot.com
   
    Este blog está abierto a todos aquellos que quieran publicar o colaborar en él, como ya han hecho   
    el fotógrafo granadino Javier García o la diseñadora malagueña Mercedes López.
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miércoles, 20 de abril de 2016

LA ALHAMBRA





 


Después de más de dos años publicando este blog, escribir sobre uno de los edificios más famosos del planeta, nos resulta realmente difícil. Casi todo está escrito y decimos casi, porque seguramente a la Alhambra le quedan  aún más cosas que contar. En el artículo o post que publicamos para la presentación de andaluciainteriors, titulado La luz y la sombra, hacíamos mención a este conjunto arquitectónico, como el referente de gran parte de la arquitectura y la estética que aparecerían posteriormente en Andalucía. Sabíamos que algún día tendríamos que enfrentarnos a la Alhambra. Con lo que no contábamos era con el lujo de ilustrar el post con las imágenes del granadino Javier García, posiblemente uno de los fotógrafos más interesantes del panorama actual. Su mirada, siempre en blanco y negro, es capaz de captar la sutileza que existe entre la luz y la sombra que se alternan en un lugar tan mítico como este. Del idilio entre el agua y los reflejos, del diálogo entre el interior y el exterior que sucede en esta maravilla arquitectónica, paradigma del paraíso en la tierra. Muchas gracias Javi por prestarnos tu trabajo y tu obra.  

La ciudad palatina, la verdadera definición de la Alhambra, se construyó en el monte conocido como de la Sabika por la dinastía de los nazaríes, que procedían de la actual localidad jiennense de Arjona. Estos se declararon independientes de la autoridad almoháde y establecieron la capital del nuevo estado en Granada a partir de 1238. Crearon el último reino islámico en Europa. La historia de la Alhambra es pues la historia del final de Al-Andalus. Durante dos siglos y medio, en ese espacio geográfico que hoy ocupan las provincias orientales de Andalucía, un estado con sede en esta ciudad palacio, detenía el tiempo y se encerraba en unas débiles fronteras, manteniendo todavía un régimen feudal, que intentó prolongar la Edad Media. En ese tiempo, esta ciudad idílica, se empeñó en aislarse del resto del mundo. En Europa se sucedieron el gótico y el renacimiento, afloraron las ideas humanistas, pero los habitantes de la Alhambra a base de pactos y una diplomacia basada en la poesía, sobrevivieron hasta su rendición definitiva en 1492. 

La ciudad palaciega de la Alhambra, como tantas otras hispanomusulmanas, se diseñó seguramente con la añoranza de Medina Azahara, la arrasada y mitificada ciudad califal en las afueras de Córdoba, la capital de Occidente en el siglo X. La Alhambra, siguiendo el ejemplo de la cordobesa, se situó en un lugar estratégico, a una distancia prudencial de la antigua ciudad y con la disponibilidad de los recursos naturales para subsistir, especialmente el agua.  
Su arquitectura y decoración, que han producido admiración e imitaciones diversas, también han propiciado la creación de otras realidades artísticas surgidas a partir de ella, como la literatura, la música, la pintura,  el diseño, la artesanía, la jardinería y hasta la fotografía. Las yeserías de la Alhambra, las primeras que se produjeron en moldes, incorporan mensajes precisos que ayudan a entender este universo tan propio. A ellas se suman los atauriques y lacerías en un apretado catálogo de formas diversas y composiciones delicadas, que deben contemplarse con detalle para poder disfrutar de todas sus posibilidades estéticas. Arquitectos y decoradores de todo el mundo, se han mirado en la Alhambra, han copiado el laberinto que trazan canales y acequias, han interpretado sus miradores, han imitado sus espacios llenos de luz y de sombra.

Valorar los contrastes de sus interiores y la armonía de sus patios, la materialidad de su arquitectura, la alternancia de torres y baluartes, la riqueza formal de fuentes y pilares, el artificio de las albercas entre los arcos, es valorar lo supremo, casi lo inalcanzable. 


  
 














Las fotografías que ilustran este post son propiedad de Javier García. Para conocer más sobre la obra de este genial fotógrafo y amigo, añadimos dos enlaces:

GRANADA, TIERRA DE FRONTERAS:
http://myalbum.com/album/JHQpUSJ4pSQb

MEXICO CITY, LA CIUDAD MESTIZA:
http://myalbum.com/album/w5WQZMp7MApk
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